Adrián Fernández / Madrid 

Los usamos para transmitir nuestros sentimientos, para alegrar las conversaciones o para reforzar los mensajes. Los emojis son otra forma de comunicarnos y ya forman parte del lenguaje de muchas personas. Sin embargo, una de las críticas que siempre han recibido estas simpáticas expresiones es que no representan a todo el mundo. 

A pesar de que, con el paso del tiempo, se han añadido emojis con nuevos tonos de piel, de parejas homosexuales o de personas en silla de ruedas todavía la inclusión y la diversidad no llega a ser visible del todo en ellos. Así se desprende de un estudio elaborado por Adobe a más de 7.000 usuarios de hasta siete países donde una de las conclusiones a las que llega es que 8 de cada 10 entrevistados asegura que es necesaria una representación más inclusiva. 

Es más, tan sólo la mitad de las personas que usan los emojis afirman sentir su identidad reflejada entre toda la gama de emojis disponibles. Además, esta cifra desciende al 37% si le pregunta a una persona con discapacidad si se siente representado con estos símbolos. Por esta razón, demandan más emojis que muestren más objetos de ayuda, basándose en recientes incorporaciones como la silla de ruedas 👩🦼, el bastón 👨🏽🦯, o aparatos auditivos 🦻.

Por otro lado, este estudio recoge las opiniones sobre este asunto por generaciones. Y los jóvenes son los más comprometidos con esta cuestión: un 77% de la generación Z y el 75% de los millennials afirman que una mayor inclusividad en los emojis puede impulsar conversaciones positivas sobre cuestiones sociales. Asimismo, los usuarios LGBTQI2+ (63%), los usuarios de emoji con discapacidad (61%) y los usuarios de emoji multilingües (61%) dijeron en este estudio que confían en que los emojis puedan ser aún más progresistas en los próximos cinco años. 

Un emoji vale más que mil palabras 

Hay una expresión que se puede extrapolar a la comunicación con los emojis. Una imagen vale más que mil palabras. Y es que los emojis han aterrizado con toda la revolución tecnológica del Siglo XXI y son el resultado de una sociedad que ha transformado su lenguaje escrito. 

Estamos en un momento de auténticos y profundos cambios sociales. Estos símbolos han cambiado nuestra forma de comunicarnos y ahora somos nosotros los responsables de usar este lenguaje de forma correcta para crear una cultura social cuya bandera sea la inclusión, la compresión y la diversidad.